Nuestra Perspectiva de marzo se escribe sola. Casi no hay espacio para la imaginación. La tensa situación entre gobierno nacional y Comarca Gnöbe Buglé es el tema obligado, y más aún el de una revista como la nuestra, enfocada en resaltar las cosas buenas y bellas de la tierra que tanto amamos. Los oportunistas políticos, descalificarán al partido gobernante y los medios arremeterán contra el gobierno de turno, cuando la realidad es que la sociedad tiene una deuda, ante todo con los recursos naturales de este país, con el bien común que debe prevalecer al enfrentarse a los intereses privados, con las minorías étnicas que por la razón que sea se han mantenido al margen del progreso. Es tiempo ya de pensar en un proyecto de país, en el que se valore la participación ciudadana activa. En el que se piense en el prójimo. En el que entendamos que estamos llamados a ser posibilidad, no obstáculo. Y en ese escenario de solidaridad y conciencia de la existencia de “el otro” entenderemos que si no cambiamos dentro de nuestro propio radio de acción y nos convertimos en los individuos que soñamos para la patria, no tendremos carácter moral para educar a nuestros hijos ni para exigir justicia.