sábado, 16 de julio de 2011

Chiriquí Gráfico - Una Nueva Forma de Atracción Turística en Chiriquí

Redacción y fotos: Eduardo Espinosa y Placacuatro

Las “calzadas” o pasos peatonales, se han convertido en una novedosa creación de autoridades municipales con el objetivo de llamar la atención en áreas específicas y ofrecer a la ciudadanía o turistas, opciones recreativas y de entretenimiento. Ocasionalmente cumplen una función social que es compartida con los promotores de la cultura citadina y verdaderamente llenan un vacío en beneficio de la sociedad.Estas áreas de circulación peatonal son vigiladas constantemente para evitar que los antisociales destruyan su entorno. Se espera que estos modelos se repitan en La Concepción, Puerto Armuelles, Volcán, Dolega, Gualaca, Las Lajas, Boquerón, Alanje y otros centros de población del modo que se ha hecho en David (Barrio Bolívar) y Boquete (Parque Central). [Artículo Revista Placacuatro - 2da. edición 2011]

Chiriquí Gráfico - Córteme el cabello por favor

Redacción y foto: Placacuatro Placacuatro en su recorrido por Barú, captó imágenes de este curioso negocio. La barbería “9Style”, tiene sus instalaciones justo en un carro de tren del antiguo ferrocarril. Los encargados Edwin Espinoza y Boris Canto, brindan sus servicios desde hace un año y 6 meses. ¡Así es nuestra gente! [Artículo Revista Placacuatro - 2da. edición 2011]

viernes, 15 de julio de 2011

OMAKT

Por Klenya Morales de Bárcenas

Aquella noche llegué a casa tardísimo. ¡Gran vaina! Me pasa muy a menudo. El apartamento estaba tal y como lo había dejado en la mañana. No había nada de comer en la nevera. La ropa sucia se apilaba por todos lados. Había llegado a un punto en el que era más viable comprar una camisa nueva que planchar las viejas. Aún no entiendo qué es lo que lo hace a uno seguir adelante, tener entusiasmo y cumplir con lo que sea que uno tiene que hacer. Me preguntaba dónde estaría esa llamita que nos arrastra por el mundo. Juro que si no fuera por la parte ésa del sistema nervioso que hace que las funciones vitales para los seres humanos no sean voluntarias, hace rato me habría muerto. Los días o eran iguales o traían molestas variantes, como quedarte sin gasolina en un paso elevado, rayar tu carro con un objeto fijo o darte cuenta que dejaste la tarjeta de crédito en la caja de la farmacia.


Avancé por el pasillo que lleva a mi cuarto tan a prisa como el desorden me lo permitía, desabotonándome la camisa y revolviéndome el cabello. Arrojé mi bolso de mano a la cama deshecha, hastiada de todo, como siempre y con cero fuerzas ni para encender el televisor. Eso implicaría esfuerzo extra pues tendría que encontrar el control remoto. Sólo un animal encendería el televisor directamente con el botón que está bajo la pantalla. Y fue allí cuando escuché un gritito agudo, que me hizo doler la base del cerebro. Pensé lo peor: “Me han invadido las ratas. Estoy tocando el fondo de la desidia.”

Primero pensé en darle fin a su vida con una de mis plataformas de estampado de serpiente. Lo pensé mejor, luego de que recordé lo que me habían costado. Luego me decidí por mi inmenso cepillo de hacerme blower. Me pareció el arma perfecta. Llena de asco y autocompasión me acerqué a mi colchón de 500 dólares. Siempre he pensado que si voy a pasar tanto tiempo en la cama, al menos debe ser una cama digna. Sabía que nadie más iba a ir a matar al supuesto roedor por mí. Hay cosas que una tiene que hacer por sí misma.

Tardé un rato en desocupar el desorden con mi mano izquierda. Medias de nylon, revistas, los cuatro vestidos que ya no me quedan pero que no me decido a sacar del closet, con la vana esperanza de que algún día mi cuerpo vuelva a entrar en la talla seis. Unos cuatro collares que aunque me entusiasmaron muchísimo en el almacén, no he podido usar con nada de lo que me pongo. Al final lo vi en redado en un enredijo de perlas y turquesas falsas. Él me miró confundido ladeando lo que podría llamarse cabeza hacia su izquierda. Yo lancé un grito desproporcionado. Debí haber gritado más alto. No sabía lo que se me venía encima. De haberlo sabido, hubiera suplicado que fuera una rata. No estoy bromeando.

No voy a describirlo, pues realmente no hay mucho que decir. Hay que verlo para entenderlo. Es un ente pequeño, hecho de lo que parece energía y luz. Es como una ameba con grandes ojazos metidos en un gel brillante y transparente. Pero bueno, ya dije que no voy a describirlo pues sería una pérdida de tiempo. Esta cosa era más una idea que un ser y yo estaba allí, paralizada en el marco de la puerta armada con mi cepillo redondo, pero al mismo tiempo no podía dejar de mirarlo. Concluyo que es un él, porque, eso es lo que él quiere que yo piense. Así es nuestro modo de comunicarnos desde ese día. Llamémoslo una idea persistente. Ahora entiendo que nadie más puede verlo, ni sentirlo, ni comunicarse con él, no porque no exista, sino porque es mío. Parece que lo echaron fuera del mundo de las ideas y el único equipo de neuronas humanas capaces de entender su frecuencia es el mío. Parece que todos tenemos uno como él, pero no a todos los deportan del gran todo pensante. Quiere que yo piense en él del modo más apropiado en el que los humanos podríamos entenderlo. En un micro segundo entendí que de ahora en adelante estaríamos juntos. De hecho, mientras tecleo estas líneas, el susodicho está pululando a mi derecha tratando de dirigir mis pensamientos. Obviamente no voy a dejarlo, porque si no, estaría siendo una mensajera.

Tiene un nombre. Omakt. No estoy segura de si se escribe o se pronuncia así, pero, debo asignarle algo si me interesa seguir hablando de él. Significa “Nada tiene sentido”, y entiendo que lo bauticé yo misma tan pronto lo vi.

Como les decía, nos comunicamos por telepatía, lo cual es sumamente confuso, pues a veces no sé si las ideas son mías o suyas. Omakt tiene acceso a los pensamientos que yo decido, no puede leer mi mente sobre nada que yo no quiera, lo cual es un alivio, pues yo tengo mi lado oscuro (¿quién no?), el cual no me interesa compartir con nadie, mucho menos con un cúmulo de energía con el que aún no termino de entenderme.

Luego de una extraña introducción, y el susto inicial entendí como que tenía mucha sed y le pedí que me siguiera hasta mi árida nevera, en la que podría faltar jamón y queso, pero jamás un buen vino. El agua estaba fuera de discusión pues parece que era incompatible con su composición energética.

Desenrosqué la tapadera de un frasco de mantequilla de maní y lo llené hasta el borde con un Rivera del Duero de profundo aroma a frutos del bosque y notas de nuez moscada. Omakt “flotó” hacia el líquido con cierta parsimonia hipnótica. A través de él podía ver lo que estaba del otro lado. Se inclinó sobre la tapadera amarilla y extendió un poco de su ser hacia el vino. Pude percibir su cambio de color, verlo dividirse en miles de pedazos y volverse a unir. Y por alguna razón de repente tuve la seguridad de saber que un cangrejo tiene 200 cromosomas. Así de fácil. Simplemente lo supe. Ese es el tipo de cosas que Omakt comenzaría a meter en mi mente cada vez que le daba de beber alguna sustancia con alcohol. Conocimiento básicamente inútil, a menos que estés sentado en el show ¿Quién quiere ser millonario?


Luego de pensarlo un rato, simplemente no me pareció justo tener que sufrir la presencia de Omakt sin sacar de ella ningún tipo de beneficio. Supe que no era saludable que hablara de él con nadie si no quería salir de mi casa metida en una apretada camisa de fuerza. Se estarán preguntando cuál es el problema de tener un amiguito imaginario a mi edad. Eso no le hace daño a nadie. Quizás esa fue una de mis primeras preguntas para Omakt. “¿Tienes algún tipo de manifestación en el mundo real que no sea la de parecer un delirium tremens portátil?” Mi pequeño amigo emitió un sonido como el que hizo cuando le tiré la cartera encima. Parecía estar muy molesto con mi pregunta. Se supone que yo debería estar muy contenta de haber sido elegida para poder experimentar su existencia. Le expliqué que es mi condición como ser humano querer sacarle provecho a mi miseria.

Pues bien, Omakt decidió que no me otorgaría ningún deseo ni algún superpoder ridículo que no se pudiera explicar por medio de las leyes de la naturaleza. Al menos no en ese momento. Hasta el día de hoy (llevo como un mes de conocerlo) solamente cuando sacia su sed me llena la mente de información inútil. Pero no pierdo las esperanzas de que tarde o temprano comience a concederme ciertos privilegios mentales, como borrar los recuerdos de la gente con quien meta la pata o recordar absolutamente todo lo que lea o escuche. Pero mientras no lo pueda probar, cuando me vean por allí, ni se les ocurra preguntarme por Omakt, porque negaré su existencia sin pensarlo dos veces.

martes, 5 de julio de 2011

CHIRIQUÍ GRÁFICO - Símbolo de lucha y civismo

Redacción y foto: Placacuatro Hacemos un reconocimiento en el recuerdo a uno de los símbolos más representativos de una jornada de euforia y civismo que solamente ocurre cuando lo pueblos orientan sus anhelos hacia la consolidación de sus ideales. Caballeros como Ramón Guerra, Carlos E. Landao, Bill Naranjo, Heberto Anguizola, entre muchos, lograron impactar al país sobre la necesidad de intercomunicarnos con el Atlántico para liberarnos de la distancia e incorporarnos a la vida nacional. Honor a los gloriosos “trocheros” de lo años 80. [Artículo Revista Placacuatro - 2da. edición 2011]

Ocurrencias de SOFÍA - Encaletadora de perros

Por: Sofia Miranda 
No me equivoqué de título... no era encantador ni encantadora de perros. El perro es el mejor amigo del hombre. De esto no hay duda, no concibo una infancia sin crecer con un can a tu lado, que te lama la cara cuando estás triste o enfadado, que ilumine tu día cuando crees que nada es posible y sobre todo, que sea tu cómplice de travesuras y te acompañe a explorar en tus aventuras. Un ser que da tanto amor a cambio de nada, solo una caricia que le demuestre cuánto lo quieres. Mi mundo está rodeado por estos increíbles animales, es más, puedo ver a un sarnosito, callejero o Tinaker, y me dan ganas de traérmelo a vivir conmigo. Ha sido así, desde que tengo uso de razón. Tanto así que viviendo en la gran ciudad, estoy pensando en comprarme una casa con un buen patio y tener a todos los perros que me plazcan. Voy a comenzar contándoles de mi primer animal adquirido oficialmente. Blanca como la nieve, tierna, pero rebelde. Así era Morita, una French poodle que me regaló mi abuelita cuando tenía unos seis años, con la que compartí mi infancia y adolescencia. Conocí todo lo que necesitaba saber, mientras esperaba ansiosa a "Morita". Y debo decir que lo tomé tan en serio, pues hasta el nombre me lo copié de un libro con el que me preparó mi abuelita antes de adquirir la mascota. Eso es lo que recuerdo. Pero, ahora de grande, al recordar la historia, dice mi abuelita que me la regaló porque yo me la pasaba: "Abuelita, regálame un perro", y su corazón no pudo negarme la oportunidad de criar a uno. Antes recuerdo que hubo algunos canes en mi casa, pero estaba muy pequeña, pues no me acuerdo de sus nombres, sé que algunos enfermaron y murieron. Otros se escaparon de casa, como le pasó a Beaufort, una Pastora Alemán preciosa, cuyo nombre le pusimos entre mis hermanas y yo, ya que antes de traerla nos habían dicho que era macho, y para sopresa de mi papá, el día que llegó a casa, vio al supuesto machito orinando como hembra... pero ya el nombre estaba elegido. Morita y Beaufort eran compinche. Tan traviesas, que le abrías el portón y se iban corriendo como alma que lleva el diablo. Esto sucedía frecuentemente, pero siempre había un alma piadosa que las regresaban, otras veces los buscábamos en el carro. Pero un día, desafortunadamente Morita llegó sola, sin Beafourt. Fue uno de los días más tristes de mi niñez. Debido a mi tristeza, mi abuelita (que ya me había regalado a Morita) me vió tan afligida que decidió regalarme otro perro grande, para que acompañara a Morita. Así que me llevó a Boquete, donde tiene su finca, a elegir a Sasha, una bella cachorra Pastor Alemán que se robó el corazón de todos. Luego vino Buffy, producto de la segunda orgullosa camada de cachorros de Sasha, con un perro Pastor Alemán bellísimo. Mi papá sabía que había que conservar alguno de estos cachorros. En este intermedio, pasó lo temible. Me fui a estudiar a la ciudad de Panamá, así que no veía frecuentemente a mis mascotas. Ya Morita tenía 14 años y yo recién iba a cumplir 20. Y es que nos encariñamos con nuestras mascotas de una forma inimaginada, pero lamentablemente llega el momento de decirles adiós. Llegué de Panamá y Morita fue atacada por un sapo, tratamos de luchar para salvarle la vida, llamamos al veterinario a las 6:00 a.m. pero fue en vano, él trató con todo, hasta le inyectó el corazón. Entró en una especie de coma, y regresó a casa, nos dijo que había que esperar, así que confiamos que todo estaría bien, pero no respondió, esta vez fue en serio, puesto que no era la primera vez que se enfrentaba a la muerte y la vencía. Me dijeron que los perritos nos cuidan de posibles tragedias, y siempre he pensado de mi Morita me salvó de muchas cosas malas. Al escribir este relato, estoy llorando. No puedo evitarlo. Entonces me prometí no entregar mi amor a otra mascota. Luego murió Sasha, y yo estaba muy lejos, así que no me pegó tanto, y ya ella estaba viejita. Nos quedamos con Buffy, criado por mis padres, era un perro que tenía un futuro prometedor, hasta lo llevaron a entrenar. Pero tampoco tuvimos suerte, no prestaba mucha atención y una vez trató de atacar a mi hermana. Si mi mamá no mete la mano, quien sabe lo que hubiera pasado. Sugierieron que lo sacrificaran y que lo regalaran, pero me opuse y mi padre no dejó que sucediera. Así que se quedaron con él. De allí, la lista sigue... una compañera de universidad en Panamá, escuchaba mis historias de los perros de la familia. Conmovida llegó un día con una poodle colonense, preciosa. Pero no la podía tener en el apartamento, así que decidí llevarla para mi provincia para un Día del Padre. Cuando llegué, mi papá no quería saber del animal. Luego accedió a cuidarla si le ponía Zizou, como su estrella de fútbol favorito y se hicieron súper amigos. Buffy pasó a mejor vida de una forma extraña, que aún no me han podido explicar, pues no era tan viejo como para morir. A los años, Zizou también falleció, una fatídica noticia que me causó muchísima tristeza, pues la poodle tenía la capacidad de hacerse querer, hasta del más gruñón y nos enseño a todos lo simple que puede ser la vida, si nos lo proponemos. Luego, mis padres encontraron a una perrita abandonada a su suerte, y la adoptaron. Le pusieron Dobber, ya que es una extraña mezcla entre Doberman y Pastor Alemán. Es excelente con los niños y buena cuidadora, para nada agresiva. La historia no ha terminado. Hace unos meses me regalaron un labrador negro, al que pusimos Gottem, de pelaje negro brillante, era el perro más lindo que había visto. Mis días se iluminaron, olvidé todo y volví a entregar mi corazón. Pero, surge la pregunta... ¿cómo uno puede criar a un perro en un apartamento de 95 metros cuadrados? Fácil... sacándolo a pasear y dejando que te dañe lo poco que has podido comprar, ¿a qué precio? Pasaron dos meses con Gottem, los más increíbles de mi vida, pues la emoción de tener un perro en la ciudad, era enorme. Pero lamentablemente tenerlo se había convertido en un problema, pues me arrastraba al pasearlo, lo mordía todo, se trepaba en la cama, regaba las plantas y la tierra la ponía de alfombra... y la lista sigue. Con toda la tristeza de mi alma, llamé a mi abuelita y le dije que si quería a mi mascota. Ella de lo más alegre lo mandó a buscar, al principio Gottem se adaptó a su finca de lo mejor. Pero no pudo con sus travesuras. Y allí estamos, el perro, de nuevo en la casa de mis padres, donde vivieron Morita, Sasha, Buffy, Zizou y ahora Dobber. ¿Podrán convivir con el labrador sin tener que echar de la casa a la pobre Dobber, que no ha hecho más que querer a mis padres? ¿Podré tener el perro de mis sueños algún día en mi pequeño departamento? P4 [Artículo Revista Placacuatrio - 2da. edición 2011]

lunes, 4 de julio de 2011

HERENCIAS Y TENDENCIAS - 75 AÑOS DE RADIODIFUSIÓN EN CHIRIQUÍ: La vida antes del Internet

Fuente: Revista Gente de Radio de 1970 
Una retrospectiva hacia los inicios de la era radiofónica en Panamá, tiene que transportarse hacia el Valle de la Luna otra vez, porque gracias a los efectos de la distancia, nuestros formadores debían ingeniarse para salir adelante y había necesidad de abrir las vías del conocimiento. ¿Qué otro medio de comunicación más rápido o eficiente que la radio o el telégrafo? Nuestros ancestros (Chiriquí es Provincia desde 1849) cuentan los mil y un problemas para conectarse con la capital el país a unos 490 kms, y el aislamiento que nos obligó a ser creativos e independientes ante las obligaciones de salud, escolaridad, tecnología, transporte, comunicación, y tantas otras realidades de la época. En ésa búsqueda de la verdad, nos adentramos en los resúmenes de “Ecos del Valle”, “La Razón”, “The Star and Herald”, “El Centinela” y otros rotativos que nos informaban de los inicios de la radio en la región occidental y ya para 1936 se hablaba del esfuerzo de Don Leo Marchosky para crear “La voz de Chiriquí” con el objeto de llevar los latidos regionales a otros lares y en su lucha logró que la H.P. 5.L., saliera “al aire” con la bendición ciudadana. En su momento “Ecos del Valle” comentaba: “Felicitamos efusivamente al empresario de la HP5L, estación radial que es para Chiriquí una clarinada de progreso, al desearle más y más éxitos cada día para beneficios del arte y el desarrollo cultural de nuestra amada tierra…” Desde luego que Don Rubén D. Samudio (H.O.U., Voz del Barú -1946), Elizardo y Abigail de Calvo (H.O.C. 20 Ondas Chiricanas – 1948), Rubén D. González (Nebur) (H.O.F.32-Radio Centenario - David - Barú - 1949), Francisco Moncadaluna (Radio Cultura), prosiguieron en la cadena de esfuerzos por conseguir los permisos y frecuencias de operación que fueron concedidos paulatinamente en la década de los 50, 60, 70, hasta nuestros días donde funcionan más de 30 estaciones locales y cadenas nacionales de carácter cultural, informativo, entretenimiento, religioso, educativo, deportivo, social, musical y económico. Hemos sido testigos de la intención de algunos empresarios chiricanos de ayer para dotar a Chiriquí en un periódico o una televisora regional no obstante, el centralismo de los grandes consorcios del poder en la capital ha impedido la subsistencia no sólo en nuestro terruño sino, en otros poblados del país. Sin embargo, la radio se mantiene con sus falencias y virtudes, ensayos y errores pero su mensaje causa efectos inmediatos. El laureado poeta chiricano Santiago Anguizola Delgado, escribió en 1970: “desde que Hertz y Marconi, llevaron a cabo sus experimentos para valerse de las ondas de éter y comunicar los sonidos, la radio ha representado un papel preponderante en el mundo…” El pasado domingo 12 de junio sin clarines ni tambores, transcurrió la fecha que antes fue centro de atracción ciudadana y celebraciones compartidas. Son los tiempos cambiantes pero la esencia y la fusión de la cultura tradicional con el modernismo, jamás deben separarse para precisamente mantener, la unión de generaciones. P4 [Artículo Revista Placacuatro - 2da. edición 2011]

HERENCIAS Y TENDENCIAS - THE BEATLES: A TRAVÉS DEL UNIVERSO

Por: Edilberto González Trejos y Klenya Morales de Bárcenas 
  No es posible hablar del mundo musical que conocemos, sin hablar del cuarteto de Liverpool. Sus creaciones van más allá de los clásicos Let it be y Yesterday. En este artículo dejaremos caer algunas migajas de pan que enciendan la curiosidad del lector Placacuatro. Ustedes hagan el resto. Pocos son los artistas—individuales o grupos—que tienen trascendencia 40 años después de su último disco, mucho menos 50 años después de su primera canción. John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr tuvieron una década vertiginosa. Poseían el toque de Midas que transformaba lo que ellos tocaran en un éxito. Las chicas morían por ellos. Dueños de una destreza impresionante, empezaron tocando Rock´n´roll inspirado en la herencia de los años 50 y terminaron con música experimental, oriental, folk y hasta psicodélica, e inaugurando aquel ritmo fuerte y entonces inexplorado del rock pesado (Helter Skelter), padre del "heavy metal". Activistas de la paz inmersos en los movimientos sociales de los ´60, fueron inmortalizados en museos, tiras cómicas y en canciones que las generaciones actuales escuchan y regraban a veces sin tener idea que son de ellos. El 4 de febrero de 2008, la NASA transmitió su canción "Across The Universe" en dirección a la estrella Polaris, que se encuentra a 431 años luz de la Tierra. Las letras de las canciones, en su mayoría compuestas por la dupleta McCartney—Lennon aún son estudiadas y los intentos por decodificarlas y atribuirlas a su realidad, siguen haciendo las delicias de sus seguidores y fanáticos. Su música es trascendental y eterna. Pertenece a la Humanidad. Sus armonías, sus instrumentales, su reinvención definieron nuestra manera de ver la autoridad, la guerra, el amor y el arte. Les recomendamos el Mix de Youtube con 100 canciones de los Beatles. P4